Quico Cadaval

Nace en Ribeira, en la Ría de Arousa, donde Dios apoyó el dedo anular en su día de descanso (el séptimo). El feliz natalicio se produjo en el año cuatro a.m.m.m. (antes de la muerte de Marilyn Monroe) en una taberna, en la que creció. En su infancia convivió con marineros que extraían mágicamente bacalaos salados de sus pantalones, quinquilleras que revelaba a gritos el origen de la vida mientras devoraban carne asada y ancianas que conseguían mear de pie con precisión de cirujanas.
Por el modo que tiene de hablar de si mismo parece que non tiene avoa, pero la tuvo y se le nota mucho.

Fue educado por un profesor entusiasta de los castigos físicos y de la escritura barroca, en la actualidad cronista local de la ciudad de Ribeira. En su época universitaria descuidó sus estudios de arte para coquetear con el amor, la política y la droga.

Recibió muchas críticas de sus amigos "junkies" por el consumo inmoderado de drogas blandas y mostos fermentados.

Dirigió espectáculos de teatro con la presencia de quinquilleras, viúdas de carpintero, traficantes de toneles, palilleiras-macho, inmigrantes ilegales y gitanas vengativas. Escribió piezas de teatro protagonizadas por traficantes mudos, diosas, piratas (sexo feminino), ociosos, aristócratas pintores, músicos ambulantes y vendedoras de amor al pormenor.

Por si esto fuese poco, es omnívoro.